Al menos diez litigantes que desde el 23 de abril sostienen una huelga de hambre en puertas del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, radicalizaron su medida de presión; se extrajeron sangre para escribir carteles en demanda del alejamiento de jueces acusados de corrupción.
Hugo Nicolay, representante de los litigantes movilizados, explicó que iniciaron la movilización para exigir el alejamiento del cargo de magistrados que atienden sus causas, los acusan de la comisión del delito de prevaricato, consorcio de jueces y abogados e incumplimiento de deberes.
Ayer escribieron los nombres de los jueces cuestionados con la sangre que se extrajeron, así como las denuncias que hacen y el pedido de “justicia”. Nicolay se extrajo sangre por segundo día y demandó al juez Julio Enríquez que rinda cuentas a la fraternidad caporales San Simón, de la que era presidente. Como resultado enfrenta dos procesos por calumnia e injuria.
Contó que entre los huelguistas hay personas que perdieron sus bienes y su libertad porque los jueces favorecieron a gente con “dinero y muñeca”. Por ese motivo exigió la presencia de autoridades de los órganos Ejecutivo y Judicial.
Las autoridades judiciales evitan hablar del tema. El ayuno reportó cuatro bajas. Abrieron libros para recolectar firmas de apoyo.






