El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, informó hoy que la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) decomisó en una hacienda del departamento de Beni 1,6 toneladas de cocaína peruana, valorada en tres millones de dólares.
«Umopar con el apoyo de los Diablos Rojos la semana pasada inició la operación que concluyó el fin de semana en la provincia Mamoré, en el cantón Vigo, hacienda Alejandra, en Beni, donde descubrieron un pozo y en ella varios bultos con 1.324 paquetes en forma de ladrillo impermeabilizados», dijo Cáceres a la ABI.
El Viceministro explicó que en la operación «se secuestró una tonelada con 680 kilos de cocaína, valuado en más de tres millones de dólares», y se aprehendió a una persona; se encontró un arma de fuego y se confiscó nueve radios portátiles de comunicación, vehículos y otros enseres.
El jefe antidroga explicó que la cocaína proviene de Valles y los ríos Apurímac y Ene (VRAE), de la selva peruana, a través de un ‘puente aéreo’, que tenía destino en Brasil, para después enviar a Europa, África y otros continentes una vez cristalizada.
Cáceres informó que se encontró ese lugar porque gente implicada con el narcotráfico, para no dejar evidencias, hicieron explotar una avioneta, lo que facilitó la llegada de patrullas de Umopar.
La investigación preliminar determinó que ese lugar era, sobre todo, un centro de acopio de cocaína peruana.
Cáceres explicó que el caso no está cerrado y dijo que la investigación continúa, tomando en cuenta que en esa región y en el departamento de Pando existen pistas clandestinas que son utilizadas por narcotraficantes de nacionalidad boliviana, peruana, brasileña y otros para el tráfico de cocaína peruana utilizando Bolivia como país tránsito.
«El operativo y la investigación que realiza la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico a través de su brazo operativo, Umopar cuenta con el apoyo de la Policía Federal del Brasil y la Dirección Nacional Antidroga del Perú (Dinando)», complementó.






