El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej, respaldó a la junta militar que asumió el poder el jueves tras un golpe de Estado incruento, mientras que ésta prosiguió la purga de opositores y amenazó con el uso de la fuerza contra los que protestan por la asonada.
El jefe del Ejército, Prayuth Chan-ocha, participó junto a otros generales en la ceremonia a puerta cerrada que lo confirmó formalmente como líder del Consejo Nacional para la Paz y el Orden, el nombre oficial del nuevo régimen.
“No estoy aquí para luchar sino para arreglar (la crisis). Pero haré lo que haga falta”, dijo Prayuth y luego pidió paciencia y comprensión a la población, en declaraciones citadas por el diario The Nation.






