Los policías de baja graduación mantendrán las medidas de presión hasta lograr atención a la demanda de mejora salarial, porque “es casi imposible levantar (la protesta)” sin conseguir los objetivos trazados, aseguró el dirigente uniformado Javier Quispe, quien afirmó que la medida está presente en las nueve capitales, como en ciudades intermedias de Yacuiba y Riberalta.
Afiliados a la Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías (Anssclapol) iniciaron la mañana de ayer en la ciudad de La Paz el repliegue y acuertelamiento en predios de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) frente al fracaso del diálogo para fusionar el Bono de Seguridad Ciudadana de 400 bolivianos a su haber básico.
Iniciada la protesta, en Cochabamba fue tomada similar decisión, mientras que en Oruro, Sucre y Trinidad esposas de los policías instalaron piquetes de huelga de hambre, y en Santa Cruz fue tomado Tránsito. Quispe afirmó hoy que la medida está en las nuevas capitales, con apoyo de las esposas de los uniformados.
“Se va a continuar (el fin de semana con la protesta), es casi ya imposible levantarla sin que tengamos nosotros algún resultado”, señaló en una entrevista con la emisora Compañera. Añadió que las bases esperan la convocatoria por parte del Gobierno para restablecer la mesa de diálogo, pero con la premisa de atención de su principal exigencia.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, descartó ayer la posibilidad de atender la demanda de mejora salarial en esta gestión, por lo que propuso perfilar su debate para el presupuesto de 2015. Exigió al Comando de la Policía restablecer el orden y la disciplina en sus filas.
Quispe advirtió con masificar la protesta de no encontrar respuestas hoy. “Sino, desde mañana tiende a agravarse esta situación”, afirmó el representante de los uniformados, que en La Paz, desde ayer, están replegados en la UTOP, ubicada a pocos pasos de Palacio de Gobierno y de la Asamblea Legislativa, en la plaza Murillo.
Uniformados en Yacuiba y Riberalta, añadió, también se plegaron a la protesta.






