El presidente estadounidense Barack Obama solicitó ayer al Congreso $us 3.700 millones en fondos especiales para atender la oleada de inmigrantes clandestinos, especialmente de niños centroamericanos, que ha desbordado a las autoridades de este país.
Los fondos, superiores a lo que la Casa Blanca había anunciado a fines de junio que pediría, ayudarían a atender “de manera exhaustiva la urgente situación humanitaria” desatada por los miles de niños de Guatemala, Honduras y El Salvador que han cruzado ilegalmente la frontera este año sin la compañía de adultos.
El dinero estaría destinado a varias agencias del Gobierno y financiaría un aumento de agentes fronterizos, vigilancia aérea, jueces de inmigración, funcionarios de asilo, nuevos centros de detención, así como iniciativas para atacar las causas del creciente flujo migratorio, señaló Obama.






