El clero de Santa Cruz ordenará por primera vez a diez diáconos (religiosos con rango menor al de un sacerdote y con permiso para contraer matrimonio) de forma permanente y los incorporará en la jerarquía eclesiástica ante la carencia de curas en las parroquias.
Monseñor Sergio Gualberti presentó a los nuevos miembros de la Iglesia Católica y explicó que se trata de un grado particular dentro de la categoría religiosa que puede ser conferido a hombres casados para que coadyuven en el servicio de la evangelización. Más aún cuando los sacerdotes existentes no son suficientes para la cantidad poblacional de Santa Cruz.
“Es una gracia de Dios que estos hermanos hayan llegado a recibirse después de seis años de preparación teológica, pastoral y espiritual. Se habla de diáconos permanentes porque toda su vida estarán al servicio de Dios. El sacramento del orden que van a recibir les permitirá desempeñarse en distintos ámbitos de nuestras parroquias y capillas”, explicó.
En la capital oriental hay cuatro personas con el grado de diáconos y se sumarán a los diez otros doce en formación. Los diez diáconos serán ordenados mañana en la Basílica Menor de San Lorenzo.






