El exfiscal Marcelo Soza expresó su disposición de testificar ante funcionarios europeos de que el ciudadano irlandés Michael Dwyer no murió en un fuego cruzado con la Policía, porque estaba desarmado cuando falleció.
El sindicado murió junto a otros dos extranjeros en la incursión de la Unidad Táctica de Resolución de Crisis, en el hotel cruceño Las Américas, el 16 de abril de 2009, para desarticular un grupo separatista.
Soza concedió una larga entrevista al periódico irlandés The Irish Times que hace seguimiento a las investigaciones por la muerte de Dwyer, acusado por el Gobierno boliviano de ser miembro del supuesto grupo terrorista de Eduardo Rózsa y Arpád Magyarosi, quienes también murieron en el mismo operativo policial.
De acuerdo con el matutino, Soza rechazó la teoría ofrecida por la Policía sobre un enfrentamiento a fuego cruzado y acusó a altos funcionarios en Bolivia de tergiversar y luego de manipular su propia investigación, de lo cual dijo estar dispuesto a testificar ante funcionarios europeos.
El exfiscal se reunió en Brasilia con la madre de Dwyer, la señora Carolina, a quien habría hecho algunas revelaciones importantes que podrían servir de prueba en un eventual proceso en contra del Estado boliviano, a solicitud de los familiares que prometieron limpiar el prestigio de su hijo.






