Transcurridos más de tres años desde la irrupción del COVID-19 en el mundo y la secuelas dejadas en todos los ámbitos, incluido el financiero, los impactos de la pandemia van quedando atrás y se nota una recuperación en todos los sectores económicos.
Según los últimos datos sobre la actividad financiera en el país, publicados en el sitio web de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi), las utilidades de las entidades de intermediación financiera han llegado a Bs 1.446 millones hasta octubre de este año, un 5,5% más con relación a similar período de 2022.
Ahora, si se compara los réditos obtenidos por las entidades financieras entre enero y octubre de este año con las reportadas en igual lapso de 2021, el crecimiento ha sido del 31,5%. Y si se lo equipara con 2020, el incremento es del 41,2%. (Ver infografía).
Estas cifras muestran que el sistema financiero de Bolivia se encuentra en una posición sólida y en franca recuperación tras la pandemia de la COVID-19 (en inglés Coronavirus disease 2019) o enfermedad del coronavirus 2019.
Lea también: A junio, las quejas contra los bancos se disparan en 25%
DESPLOME
En 2020, en plena pandemia por la enfermedad del coronavirus, las utilidades de las entidades financieras habían retrocedido hasta llegar a niveles de hacía una década atrás. Ese año, las ganancias de la banca habían retrocedido un 58% respecto a las obtenidas en 2019.
No obstante, según el Informe de Estabilidad Financiera – Enero 2021 del Banco Central de Bolivia (BCB), la rentabilidad obtenida por el sistema de intermediación financiera en 2020 ubicó a Bolivia en una posición intermedia dentro de la región. “Pese a los efectos negativos de la pandemia y las medidas de confinamiento en la economía en general y en la actividad financiera en particular, el rendimiento sobre capital alcanzado por el sistema financiero boliviano no se redujo de manera drástica como en otros países de Sud América”, se lee en el informe del ente emisor.
El viceministro de Pensiones y Servicios Financieros, Franz Apaza, declaró días atrás que el riesgo crediticio, la solvencia, la liquidez y las utilidades de la banca son variables clave que actualmente demuestran que el sistema financiero de Bolivia es sólido, estable y sigue creciendo.
La información brindada por el funcionario surgió a raíz de un informe de la calificadora internacional Standard & Poor’s (S&P) que situó a Bolivia como el país con mayor riesgo para la salud bancaria de Sudamérica.
“En esos tiempos (antes de 2005) sí se podría haber dicho que el sistema financiero era débil, (pero) hoy en día demostramos lo contrario, más bien Bolivia está ocupando los primeros lugares que demuestran que el riesgo crediticio es bajo en nuestro país”, relievó.






