Los yihadistas tomaron el control de la mayor presa de Irak, al norte de Mosul, lo que les permitirá controlar el aprovisionamiento de agua y electricidad de una amplia zona, anunciaron hoy los responsables de la operación.
«La presa de Mosul está en manos de los insurgentes desde ayer», declaró Holgard Hekmat, portavoz de las fuerzas kurdas peshmergas que controlaban hasta ahora la infraestructura. La información fue confirmada por el jefe del consejo provincial de Nínive (norte), cuya capital, Mosul, fue tomada por los yihadistas a principios de junio.






