El Partido Socialista Brasileño (PSB), formación liderada por Eduardo Campos, fallecido en un accidente aéreo, informó que solo definirá un posible sustituto tras los funerales del líder.
“La dirección del PSB adoptará, cuando lo juzgue oportuno y a su exclusivo criterio, las decisiones pertinentes a la conducción del proceso político-electoral”, indicó la dirección del partido en un comunicado al referirse a la elección del posible heredero de Campos, que era tercero en las encuestas para los comicios presidenciales del 5 de octubre, con una intención de voto de cerca del 10%.
La formación agregó que en este momento sus dirigentes, de luto y recogidos, tan solo pretenden pensar en los “homenajes debidos al líder que partió”.
La nota fue interpretada como una respuesta a declaraciones en que algunos líderes del propio PSB y de partidos de su coalición defendieron que la líder ecologista Marina Silva, que era compañera de fórmula de Campos como candidata a vicepresidenta, sea elegida como su sustituta en la disputa presidencial.
El actual presidente del partido, Roberto Amaral, agregó en declaraciones a periodistas que tan solo él puede convocar a los dirigentes del PSB y de los partidos aliados para discutir el futuro en la campaña electoral, y que su intención es hacerlo tan solo después de los funerales.






