Una bandera de Guyana ondea en la cima de una inmensa formación rocosa conocida como Tepuy Pakaramba. A sus pies, el pequeño territorio que reclama Venezuela de Arau, donde sus habitantes sostienen que son guyaneses y no venezolanos, en medio de un reclamo centenario sobre el rico territorio Esequibo donde están ubicados.
«Esto es Guyana», dice a la AFP Jacklyn Peters, una enfermera de 39 años y habitante de Arau, donde viven unas 280 personas en casas de madera y a menos de 10 km de la frontera con Venezuela.
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Territorio que reclama Venezuela
«En esta montaña está nuestra bandera. Cada mañana la miramos y nos sentimos felices y orgullosos», añade Peters, que es madre de seis niños. «Fue el propio presidente (Irfaan Ali) que la plantó ahí para demostrar que todos pertenecemos a Guyana».
Lo hizo a finales de noviembre en medio del aumento de las tensiones entre Venezuela y Guyana por el diferendo de este territorio de 160.000 km2 con vastas reservas de petróleo. Ali llegó en helicóptero a este tepuy de 2.300 metros y acompañó a oficiales en el izado de la «Punta de la flecha dorada» y luego, mano en el pecho, recitó el «Juramento de lealtad» nacional.
En el pueblo hay una austera iglesia adventista blanca, sin esculturas ni pinturas, y una escuela con una bandera guyanesa a media asta en señal de luto por la muerte de cinco soldados en un accidente de helicóptero a principios de mes.
Casas de madera sobre pilotes, anacardos y hamacas por todas partes: en una, un padre duerme con su hija; en otra, cuatro niños juegan con teléfonos móviles.
«Tenemos miedo, estamos aterrorizados. Los soldados (venezolanos) nos maltratan impidiéndonos transitar por el río (fronterizo Cuyuni). No queremos guerra. Hay niños, mujeres embarazadas», añade preocupada esta enfermera que habla en inglés y no español.
(11/12/2023)






