Un niño de 10 años, que se encontraba realizando senderismo con su padre, fue identificado como una de las 47 víctimas mortales causadas por la erupción del monte Ontake en el centro de Japón, según informó ayer la Policía.
El pequeño, Riku Nishijima, que estudiaba cuarto curso de primaria, fue reconocido junto a su progenitor, Hiroshi Nishijima, de 40 años, precisó la cadena pública NHK. Ambos procedían de la ciudad de Kakogawa, en la prefectura de Hyogo (oeste), a 270 kilómetros del volcán.
Con éstos, son 44 las personas identificadas por la Policía de la prefectura de Nagano, que espera poder establecer las identidades de los tres cuerpos restantes que se hallaron hasta el momento. La mayoría de las víctimas son de la zona del volcán.






