La Policía Boliviana se declaró “en emergencia” para frenar la ola de feminicidios —a la fecha suman 95— y la violencia contra las mujeres, habilitó una línea gratuita y empezó a conformar un grupo de reacción inmediata dependiente de la FELCV. ¿Qué implica la emergencia? El ministro de Gobierno, Jorge Pérez, explicó que este grupo está obligado a atender de inmediato todas las denuncias.
“Inmediatamente se reciba la denuncia, hay la orden del Comando General que se reaccione de inmediato, vaya a buscar a la víctima y a aprehender al agresor, al cobarde, al golpeador”, recalcó. Si no lo hacen, pueden ser denunciados e investigados. En lo que va del año, 95 mujeres murieron víctimas de la violencia machista en Bolivia.
La línea gratuita para pedir socorro fue habilitada y funciona desde ayer —800-10-1415—, y se comenzó a conformar el Grupo de Reacción Inmediata Contra la Violencia a la Mujer, que se movilizará en motocicletas y dependerá de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV).
La coronel Rosa Lema, comandante nacional de la FELCV, informó que se hará la entrega de motocicletas en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. “Mañana (hoy) en Cochabamba se va a dar el inicio del trabajo con las motos. La línea gratuita es nueva y funcionará para toda Bolivia”, sostuvo. Como medida adicional, Pérez advirtió también que los agresores de mujeres serán mostrados a través de los medios de comunicación. “Se los va a presentar públicamente para que el país conozca a los golpeadores de mujeres y para que sean identificados”, precisó.
Sin embargo, el abogado penalista y constitucionalista Milton Mendoza señaló que está prohibido exponerlos sin su consentimiento. “La Ley 348 penaliza la agresión física a una mujer, pero (el golpeador) no puede ser expuesto sin su consentimiento, se presume su inocencia en tanto no exista sentencia ejecutoriada. Exponerlos ante los medios de forma deliberada es una falta al procedimiento penal”, recalcó.
La red ATB, efectuó ayer un reportaje sobre las condiciones del trabajo de la FELCV en La Paz. La Paz no cuenta con buenos escritorios, ni con suficiente papel para formalizar las denuncias. El coronel Franklin Llanos, director departamental, confirmó la falta de motos “No tenemos motocicletas, (solo) cuatro vehículos, equipamiento para este grupo (tampoco) tenemos, pero nos organizamos, trabajaré este tema en esta semana”, comprometió.
La agresión la ejercen las parejas
Denuncias
En el país funcionan 84 oficinas de la FELCV; en La Paz están en la calle Sucre, Cotahuma, Max Paredes, San Antonio, La Merced y Chasquipampa.
Campaña
El ministro de Gobierno, Jorge Pérez, convocó ayer a la población a sumarse a la Campaña Nacional Contra Toda Forma de Violencia Hacia las Mujeres y denunciar ante la FELCV a los golpeadores.
María muere luego de dos brutales golpizas
A las 11.00 del sábado, 8 de noviembre, Juana Montaño Cruz, de 45 años, murió en Piñami Chico, municipio de Quillacollo, debido a las lesiones ocasionadas por pareja, Julián F. J., de 47 años. La víctima había denunciado a la Policía al padre de sus tres hijos en octubre de 2013 y el 21 de septiembre de ese año, pero nadie actuó. El 5 de noviembre, el sujeto le dio una paliza que la dejó lesionada, al día siguiente, pese a que se sentía mal, el individuo la obligó a ir a beber donde su comadre y allí volvió a agredirla. Juana llamó a su hija para que la lleve a un hospital, pero él se opuso.
El 7, empeoró y el golpeador la trasladó a la clínica Los Ángeles; los médicos declararon que debía ser internada, pero Julián F. se negó. Horas más tarde volvió porque su víctima no podía respirar. La mujer pasó la noche en la clínica donde permaneció hasta las 09.00 del sábado, hora en la que el sujeto se la llevó a casa, aunque los médicos le alertaron de que necesitaba cuidados intensivos. Allí murió.
Una joven es violada y descuartizada por portero
Angélica Melgarejo
María Sonia V. T., de 27 años, quien trabajaba en la limpieza de las áreas comunes del edificio Gemas, fue secuestrada, violada, estrangulada y descuartizada por el portero Luis Miguel Coria Calle, de 22, quien confesó el crimen y después de acogerse a un juicio abreviado fue sentenciado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto.
“Luis Miguel Coria está acusado de violación seguido de asesinato, no feminicidio”, explicó Eduardo Mérida, abogado de la familia de la víctima. “Creemos que no ha actuado solo porque en primera instancia acusó a dos personas que fueron detenidas, pero en menos de 24 horas cambió la historia”, dijo.
María Sonia —madre de dos niños de dos y ocho años— desapareció el viernes 7 de noviembre. Cuando se disponía a dejar el edificio, Coria le pidió regresar porque faltaba limpiar una zona del cuarto piso, que estaba deshabitado y ella volvió a ingresar.
El portero la llevó a un cuarto, la ató a una silla, la golpeó y la vejó sexualmente en reiteradas oportunidades durante la noche. Ella se defendió, “María Sonia le clavó las uñas, luchó por su vida”, manifestó el abogado.
A las 06.00 del sábado, el sujeto la estranguló y descuartizó con un cuchillo de cocina. “Trató de ocultar los restos en dos costales con la intención de llevarlos a otro lugar”, indicó el fiscal Moisés Chiri. El portero confesó que él y dos amigos tenían pensado “hacérselo a la brasileña que vivía sola en el cuarto piso, pero era más fácil con María Sonia porque nadie reclamaría por ella”.






