Muchos cinéfilos han huido de las multisalas porque el 90% de la oferta no es digerible para un estómago cinéfilo. Pero de vez en cuando se cuelan filmes muy recomendables que se saborean mucho más en sala oscura sin celulares, sin visitas a la heladera.
El hombre duplicado (Enemy) es la segunda película de un tipo al que hay que seguir los pasos: el canadiense (perdón, de Quebec) Denis Villeneuve (Prisoners, 2013) que adapta la novela del gran José Saramago. Es un thriller psicológico-onírico con referencias kafkianas donde un triste hombre descubre a su gemelo maldito (juego de espejos, el famoso doble caminante o “doppelgänger”) y se suplantan; hasta en la cama con sus chicas. Cuidado con la última escena.
La infidelidad y las relaciones de pareja (tema favorito de genios como Allen o Kubrick) también es el eje central de la otra película mencionada: Perdida (Gone girl), la esperada obra de David Fincher. El autor de Seven y El club de la pelea vuelve a las andadas con otra peli de suspenso, puro “film noir”, mujeres fatales rubias (espléndida Rosamund Pike), personajes perversos y esquizoides, manipulación mediática y secuencias audaces de sexo, sangre y muerte. Somos todos muy extraños. ¿Sabemos quién es la persona que está a nuestro lado?
Ricardo Bajo es periodista.






