Fundadora de Renacer Juntos, Danitza Alarcón, estudiante de Psicología de 29 años, creó esta comunidad de apoyo para padres en diciembre de 2010. “Renacer Juntos un grupo de ayuda mutua para padres en duelo, donde todos los integrantes son papás que han perdido a sus hijos”, dice.
Cuenta además que el grupo se materializó por una dolorosa experiencia que tuvo. “Recuerdo que el 2 de abril de 2010 empecé a sentir las contracciones de parto cuando aún tenía cinco meses de embarazo de mellizos, una niña y un niño. El parto se me adelantó y como los pulmones de los bebés no estaban totalmente desarrollados, ellos fallecieron”, cuenta entre sollozos.
La negligencia también estuvo a la orden aquel fatídico día. En lugar de que los médicos y las enfermeras le dieran un medicamento para parar las contracciones, le dieron Diazepam (utilizado para tratar la ansiedad).
Tras la tragedia y pese a que estaba acompañada de su familia y de sus amigos, Danitza se sentía sola porque los consejos que le daban no la llenaban. A raíz de esa experiencia, buscó ayuda por internet y encontró un grupo de papás en Argentina cuyos hijos habían fallecido, pero lamentablemente en Bolivia no había una asociación de esas características. Entonces decidió hacer una “suelta” de globos con mensajes para sus angelitos en compañía de otra mamá. A partir de ahí, los papás que habían asistido al evento se quedaron y de esta manera quedó fundado el grupo; desde entonces ya pasaron cuatro años en los que se llevan a cabo reuniones de contención una vez al mes. Adicionalmente realizan otros eventos como la “suelta” de globos anual, el último domingo de octubre, y la ola de luz del 15 de octubre, ya que es el mes de concientización y conmemoración, en todo el mundo de los hijos fallecidos. Actualmente, Renacer tiene 150 familias miembros en La Paz, además de un pequeño grupo de unos cuantos papás en Cochabamba y Sucre. Incluso algunos padres la han llamado desde Perú, contactos que mayormente la encuentran por Facebook.
“Espero que más gente nos conozca para que podamos estar con ellos desde el principio de la pérdida”, dice con mucho optimismo.






