Unas 50 personas murieron y otras 60 más resultaron heridas ayer en un atentado suicida en una cancha de voleibol de la provincia de Paktika, en el este de Afganistán, anunció a la agencia AFP Ataula Fazli, vicegobernador provincial.
“El kamikaze iba en una moto y se hizo estallar en pleno partido de voleibol”, dijo Fazli. Entre las víctimas figuran civiles y policías locales. El presidente afgano, Ashraf Ghani, condenó rápidamente el ataque a través de Twitter.
Nadie ha reivindicado la autoría del atentado. Los talibanes, cuyos blancos principales son las fuerzas de seguridad afganas, no suelen reivindicar los atentados contra civiles. El atentado se produce cuando las tropas de la OTAN se disponen a abandonar el país.






