La celebración de Todos Santos en La Paz es una práctica cultural incluyente en la que se ofrece alimentos a difuntos que se fueron hace poco y a los que se mantienen en la memoria colectiva hace décadas o siglos, afirmó el delegado municipal para el Fomento de la Interculturalidad, Marcelo Fernández.
“El proceso intercultural de Todos Santos se amplía en términos del pasado y presente. En la época prehispánica los difuntos no eran enterrados, sino que formaban parte de la sociedad, en noviembre se los celebraba, se conversaba con ellos, se constituían en consejeros, vigilantes y vivían con los vivos”, resaltó Fernández.
Cada 2 de noviembre se celebra la fiesta de Todos Santos, una costumbre que se remonta a la época prehispánica. Se arma la apxata o mesa en las que una serie de objetos adquieren determinados significados como la t’antawawa.






