Desde hace más de 48 horas, cinco trabajadores de la Empresa Municipal de Aseo Oruro (EMAO) sostienen una huelga de hambre en uno de los ambientes de la firma; ellos piden que la alcaldesa Rossío Pimentel deje sin efecto el nombramiento de Ángel Arellano como gerente.
La secretaria de Relaciones del sindicato de EMAO, Rudy Martínez, dijo que la medida es en defensa de su fuente de trabajo. “Él ya estuvo como autoridad y fue despedido hace más de un mes; en su gestión la empresa casi se va a la quiebra, por eso no debe retornar”.
El responsable de comunicación de la municipalidad de Oruro, Grover Gutiérrez, sostuvo que el nombramiento de Arellano fue decisión del directorio de EMAO y que los trabajadores deben deponer caprichos. En la empresa prestan sus servicios aproximadamente 180 personas, 100 son mujeres.






