El vicepresidente argentino, Amado Boudou, se presentó ayer voluntariamente ante la Justicia para defender su inocencia después de que un fiscal pidió su comparecencia para declarar como imputado en un caso de corrupción.
“Vine a ponerme a disposición, que sepa (el fiscal) que va a contar con toda la colaboración”, dijo Boudou a la prensa a su entrada a los tribunales, donde declaró durante unos 15 minutos ante el juez a puerta cerrada.
Insistió en calificar como “mentiras” las acusaciones en su contra y subrayó su interés en que “quede claro la máxima colaboración en cualquier instancia de la causa”.
El fiscal Jorge Di Lello acusó el jueves a Boudou de beneficiar a la imprenta de papel moneda Ciccone Calcográfica cuando era ministro de Economía (2009-2011).






