Dos helicópteros con capacidad de cuatro toneladas de carga empiezan a operar desde hoy para trasladar ayuda humanitaria a zonas afectadas por inundaciones, mientras en Trinidad continúa el reforzamiento del cinturón de seguridad. Paralelamente fue despachada una embarcación con 40 toneladas de ayuda a Guayará, informó el ministro de Defensa, Rubén Saavedra.
Los dos helicópteros rusos MI-18 fueron alquilados de una empresa peruana y cumplirán tareas de traslado de alimentos, vituallas, medicamentos y personal de socorro como médicos hasta las comunidades aisladas en municipios del Beni, uno de los departamentos, junto a Cochabamba y La Paz, más golpeados por el temporal.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó el sábado que las dos aeronaves permitirán llegar a zonas del norte de La Paz como Ixiamas, porque tienen una mayor autonomía de vuelo. Trinidad es el centro de operaciones desde donde se atienden las necesidades de apoyo humanitario y de evacuación.
Hasta el momento un equipo de seis helicópteros cumple la misión de apoyo, al que se sumarán los MI-18. Saavedra informó que ayer empezó el trabajo de reforzamiento del cordón de seguridad de la capital beniana y que de ser necesario trabajarán hasta en tres turnos para garantizar la seguridad de los habitantes de la ciudad.
El objetivo es subir en 60 centímetros la altura del cinturón para evitar que las aguas rebasen su límite. “Hay movimiento de maquinaria pesada”, describió el ministro en contacto telefónico con la estatal Patria Nueva desde Puerto Barador, desde donde se despachó una embarcación con 40 toneladas de ayuda a los damnificados en Guayará.
La autoridad calculó que la embarcación llegará en cuatro días hasta el lugar y sostuvo que hasta el momento fueron distribuidas 200 toneladas de alimentos, vituallas y medicamentos. “Ha sido un movimiento logístico importante”, destacó y anunció que hoy estará en Trinidad el presidente Evo Morales.
Un lote de carpas son armadas en la capital beniana para albergar a los damnificados. Al momento el número de familias afectadas por lluvias, riadas e inundaciones superan las 58.000.






