La Intendencia de El Alto no clausuró ninguna licorería clandestina en lo que va del año ni en 2014. En esta gestión solo cerró 18 bares clandestinos que funcionaban fuera de horario, según sus registros.
El intendente, capitán José Mendívil, anunció que en los siguientes días se realizarán operativos de control en los negocios de expendio de bebidas alcohólicas.“Tenemos entre las actividades programadas realizar operativos en este tipo de negocios, nuestra intención es cubrir la mayor cantidad de zonas”, indicó el funcionario.
El año pasado, la Intendencia logró confiscar al menos 12.000 productos que eran comercializados de manera irregular, de los cuales 6.119 eran bebidas alcohólicas adulteradas y sin registro sanitario. Además, clausuró 18 bares clandestinos.
“Lo que preocupa es que la mayor cantidad de los productos incautados son bebidas alcohólicas: de 11.372 unidades detalladas en dos ítems, las bebidas alcohólicas corresponden al 53,8% y los productos orgánicos y lácteos, al 46,2%”, detalló.
Mendívil lamentó que aún aparezcan licorerías y otros centros de expendio de alcohol, que incluso funcionan sin licencia de funcionamiento y que son clausurados, pero que se vuelven a abrir con un nombre diferente o en un sitio distinto.
Altos ingresos
Legales
De acuerdo con datos de la asociación que aglutina a los dueños de bares, cantinas y otros negocios similares en esta urbe, existen 90 bares y cantinas legales, y se estima que hay más de 200 ilegales que se abren especialmente en las zonas 12 de Octubre, 16 de Julio, Villa Dolores y Alto Lima.






