El embajador del Perú en Bolivia, Benjamín Chimoy, aseguró que el caso Martín Belaunde, que solicitó refugio político en La Paz, es “totalmente judicial”, por lo que debe ser tramitado en ese ámbito y no en el diplomático ni político.
«Este caso es totalmente judicial y de cooperación entre ambos países, y en esto no interviene la política, la diplomacia sino para apoyar la cooperación judicial», insistió el diplomático a La Razón Digital, minutos después de haber participado del Saludo Protocolar en Palacio de Gobierno.
Belaunde solicitó en diciembre refugio político con el argumento de ser un perseguido político. La Comisión Nacional del Refugiado (Conare) rechazó el pedido por no haberse demostrado una persecución y fue abierto un plazo de apelación. En Lima, la Corte Supremo de Justicia rechazó demandar a Bolivia su extradición.
La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) requirió el 10 de febrero a su similar peruano la certificación de la desestimación de extradición para el que fuera asesor del presidente Ollanta Humala.
«Los magistrados peruanos deberán exponer sus argumentos de igual manera que lo hacen las diferentes partes en el proceso», agregó Chimoy, quien evitó hacer mayores comentarios sobre el tema.
El abogado del empresario, Jorge Valda, informó que hoy presentará en Sucre los documentos legalizados ante el TSJ sobre el rechazo de pedido de extradición. Pedirá nuevamente la libertad irrestricta del extranjero, quien tiene orden de detención domiciliaria.






