Los cubanos que hacían fila en una agencia de giros internacionales en La Habana Vieja estaban felices con las nuevas regulaciones de Estados Unidos para Cuba, que entraron en vigencia desde ayer, pues tienen impacto directo en sus bolsillos.
“Esta decisión del presidente (Barack) Obama ha sido muy positiva. Va a ser beneficioso a nuestros dos pueblos”, dijo a la AFP el jubilado Julio Montalvi sobre las normas anunciadas el jueves por Washington, que aumentaron cuatro veces el monto autorizado de las remesas de dinero y flexibilizaron los viajes a la isla.
El límite del envío de dinero desde Estados Unidos subió de 500 a 2.000 dólares por trimestre con estas nuevas regulaciones que dieron “efecto legal” al histórico cambio de política anunciado por Obama el 17 de diciembre.
“Para mí (estas normas) serán positivas para tener un poquito de mejoría socialmente, económicamente”, señaló a la AFP Pedro Rodríguez Medel, bailarín de 25 años, mientras esperaba entrar al local de ‘Western Union’, única empresa con licencia para transferir dinero desde Estados Unidos a Cuba.
Obama suavizó ciertas sanciones y prometió restablecer lazos diplomáticos, pero el embargo a Cuba vigente desde 1962 solo puede ser levantado por el Congreso norteamericano.






