Según el Gobierno, emisarios mexicanos arriban al país para abastecerse de cocaína y después sacarla fuera de Bolivia. El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, afirmó que la información llegó a Inteligencia de la fuerza antinarcóticos, que luego evidenció que ingresan por Brasil, por Sao Paulo y Río de Janeiro.
“Carteles de México mandan emisarios al país con capitales; éstos acopian droga en algún punto de la Amazonía e instalan campamentos para reconvertir la pasta base de cocaína a clorhidrato y sale la droga con dirección a México”, dijo.
Una prueba de este movimiento ilícito es la confiscación de clorhidrato de cocaína, más de 400 kilos, que estaban “mimetizados” en 17 toneladas de lámparas de sal que pretendían sacar por Tambo Quemado.






