El nuevo ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, se fijó hoy como desafío el que Bolivia se encamine desde 2016 hacia la exportación de productos industrializados y anunció que trabajará en aminorar los efectos de la baja del precio del petróleo.
“El lineamiento ya está de lo que tiene que ser este Ministerio, ahora vamos de la industrialización a la exportación. De la nacionalización a la industrialización era antes”, expresó Sánchez tras recibir el despacho de la cartera, horas después de la posesión del nuevo gabinete ministerial.
La nacionalización de los hidrocarburos es una premisa que caracteriza la gestión del presidente Evo Morales. La actual política es la industrialización y para el 2016 el desafío es exportar.
Sánchez señaló, respecto a la situación mundial del petróleo, que asumirá medidas para reducir los efectos en la economía nacional. “Hay muchas actividades que desarrollar para paliar esta caída del petróleo, variables que no las teníamos nosotros, variables que están presentes en el mundo y tenemos que convivir con ellas”, anunció en una conferencia de prensa junto a su antecesor Juan José Sosa.
