Toreros con rostros indígenas, quemados por el sol del altiplano, ataviados con trajes españoles de segunda mano evocan las más puras tradiciones taurinas españolas en una plaza de toros boliviana, un contraste capturado en una muestra fotográfica presentada ayer en Montevideo.
La fotógrafa boliviana Wara Vargas Lara, autora de la exposición Plaza de toros Bolivia, explicó que en general en las corridas de toros de su país “no se usan los trajes de torero, simplemente se corren a los toros sin ninguna vestimenta en particular”.
“Lo que destaca en la corrida fotografiada es el ritual de vestirse como toreros, para lo que compran los trajes desde España y se engalanan para la ocasión”, señaló a EFE la artista, que es fotógrafa del periódico La Razón.
Vargas decidió llevar adelante el proyecto fotográfico hace dos años, atraída por la pasión de los toreros, influidos por la colonización española. El espectáculo se desarrolla una vez al año, coincidiendo con la celebración de la Semana Santa en El Alto para mostrar sus galas.






