El ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, planteó buscar mercados de exportación para la hoja de coca, acompañado de tareas antidrogas regionalizadas con bloques de países como Unasur y Celac.
La autoridad explicó que para lograr la apertura de mercados para este producto, Bolivia primero planteará hasta este primer semestre, a la Unión de Naciones Suramericanas o a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, regionalizar la lucha contra las drogas y así dar paso a la exportación.
“Creo que sí (se puede exportar la coca), está Unasur, está la Celac; veremos desde cuál escenario damos el primer paso porque la coca tiene efectos medicinales”, manifestó Moldiz durante la presentación del segundo estudio sobre el consumo de drogas en Bolivia.
Solo en Bolivia, el acullico está permitido por la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU de 1961. En el ámbito internacional la hoja todavía está en la lista de sustancias controladas.
Moldiz anunció además la presentación de un estudio internacional que demuestra las cualidades del vegetal y ratifica “nuestra tesis de que la coca no es cocaína”. Para el delegado de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Antonino de Leo, la exportación del vegetal será posible a través del “sistema corriente de fiscalización de drogas”, tal y como se hace con la Coca-Cola.






