El Bayern Múnich intenta controlar la tormenta desatada por la renuncia de su médico jefe, ícono de la medicina deportiva alemana con casi cuatro décadas en el club, precipitada al parecer por roces con el técnico español Josep Guardiola.
“No diré nada. Aún es demasiado pronto. Hablaré, pero no hoy”, se limitó a comentar el doctor Hans-Wilhelm Müller-Wohlfahrt. En un lacónico comunicado, el club aceptó “con pesar” la decisión y agradeció los servicios del médico de 72 años.
La renuncia presentada la noche del jueves por Müller-Wohlfahrt golpeó a un club aún revuelto por la derrota 3-1 ante el Porto en la ida de cuartos de final de Liga de Campeones el miércoles y acaparó la rueda de prensa de Guardiola ayer en Múnich. “Fue su decisión”, respondió el español. “Solo puedo respetar su decisión”.
La mayoría de analistas atribuyó la renuncia a la relación entre Müller-Wohlfahrt con Guardiola, al parecer problemática desde la llegada del español al campeón alemán en 2013. Müller-Wohlfahrt está considerado una eminencia de la medicina deportiva alemana y trabajaba para el Bayern desde 1972.






