No es cierto que todo el mundo se mueva solo por su interés. Una nota del periódico La Vanguardia de España recoge la experiencia de los llamados samaritanos, personas anónimas que deciden donar una parte de su cuerpo a un desconocido.
Este es uno de los muchos ejemplos que desbaratan una visión negativa de la naturaleza humana porque la iniciativa va adelante por el único interés de ayudar al prójimo. Sin embargo, de los 200 potenciales donantes solo siete hicieron efectivo el trasplante.
El responsable de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) de España, Rafael Matesanz, no cesa de sorprenderse de la “calidad humana” de unas personas que aceptan donar parte de su cuerpo para que un desconocido pueda vivir.
¿Por qué son rechazados la mayoría de los samaritanos? Son sometidos a pruebas físicas y psíquicas duras para reducir al máximo riesgos, explica
Matesanz. “Luchamos por la vida del paciente, pero también por la del samaritano”, declaró a La Vanguardia.







