A cinco días de las elecciones intermedias en México, el Instituto Nacional Electoral (INE) sufrió ayer la ocupación por la fuerza y con destrozos de dos de sus 11 sedes electorales en el estado de Oaxaca, y tuvo que cerrar otras siete por las protestas del sindicato de maestros.
Así lo anunció el presidente del INE, Lorenzo Córdova, y reiteró que las elecciones del domingo serán “las más complejas” de la historia de México por la existencia de un “contexto adverso en muchos sentidos”.
Si hasta ayer el foco estaba centrado en Michoacán y Guerrero, la atención se ha trasladado a Oaxaca por el conflicto entre el magisterio y el Gobierno, en el que los comicios parecen haberse convertido en un arma de negociación para los manifestantes.






