Bolivia ve como una “falta de respeto” que Chile considere como una acción política la exigencia de resarcir del daño “económico, tangible, evidente y cuantificable” a la cadena de exportación e importación por el paro de funcionarios aduaneros, aseguró el vicecanciller Juan Carlos Alurralde, quien añadió que veedores internacionales y la prensa constató el efecto del paro.
Más de 2.000 motorizados estuvieron detenidos por diez días en la frontera debido al paro de los funcionarios aduaneros, mientras que en 2014 otras cuatro similares medidas afectaron el tráfico de exportación e importación desde y hasta los puertos chilenos. La Cancillería chilena respondió el 26 de mayo, durante el paro, que la protesta es una decisión autónoma de los trabajadores.
Alurralde informó hoy que el Gobierno mantiene invariable la exigencia a Santiago de resarcir por los daños económicos provocados y negó haya una intencionalidad política en respuesta al canciller Heraldo Muñoz, quien ayer calificó de “destemplada” la posición y consideró que se hace un uso político del paro como parte de la estrategia para modificar el Tratado de 1904.
“Por lo menos han reconocido que había un paro, primeramente han mencionado que no existía ningún paro y que todo era normal, y que estamos haciendo un uso político, realmente es una falta de respeto”, cuestionó el vicecanciller en referencia a la situación generada por las protestas de los funcionarios aduaneros.
El 26 de mayo, las autoridades del gobierno de Michelle Bachelet aseguraron que había normalidad en la atención en los puertos chilenos y en el puesto fronterizo de Chungará, sin embargo miles de camiones estaban parados en frontera sin poder llegar a su destino y en condiciones climatológicas extremas.
“Lo que más nos ha impactado, el comunicado de Chile en el cual responde a nuestra preocupación y a nuestra demanda de resarcimiento mencionando que las fronteras estaban expeditas, que los puertos estaban expeditos, y eso -como lo ha podido ver la prensa nacional e internacional, veedores internacionales-, es una falta grosera a la verdad”, insistió.
“Este no es un uso político, es una daño económico tangible, evidente y cuantificable”, afirmó la autoridad, quien recordó que los daños están en toda la cadena de exportación e importación.
Bolivia, según el Tratado de 1904, tiene derecho al libre tránsito desde y hacia los puertos chilenos. El Gobierno denunció en reiteradas oportunidades el incumplimiento de este derecho con medidas como el paro aduanero.






