Después de 20 años, el albergue de Animales SOS, ubicado en la zona de Achachicala de La Paz, dejó de recibir animales abandonados. La organización deriva los casos a la perrera municipal y anunció que solo atenderá especies en condiciones críticas.
“Durante 20 años hemos auspiciado la irresponsabilidad de la Alcaldía de La Paz y nos hemos echado en las espaldas un trabajo que no nos correspondía, pero que lo hicimos con amor y compromiso. La Constitución Política y la Ley 700, del 1 de junio, señalan que la protección de animales es exclusiva del municipio autónomo”, expresó Susana Carpio, presidenta de Animales SOS.
El albergue no cerrará sus puertas a canes y gatos heridos, maltratados o perras que hayan tenido crías en las calles. Animales SOS recibía a diario un promedio de diez animales abandonados.
“Desde el 8 de junio que derivamos a los animales abandonados a la perrera municipal, pero ellos no quieren recibirlos. Pedimos a la Alcaldía cumplir con las normas y atenderlos”, agregó la activista. Al respecto, la directora municipal de Zoonosis, Carla Estrada, indicó que se requiere una normativa específica sobre albergues.
“La Ley 700, de protección a animales, es un paraguas para que los municipios elaboren su norma propia en lo que respecta a albergues, que no es mencionado como tal en ninguna ley. Eso está en manos del Concejo Municipal y esperamos su aprobación para comenzar a trabajar”, dijo.






