El papa Francisco abogó por la reconciliación de los pueblos y la convivencia en fraternidad, momentos después del ritual en el que canonizó en la Ciudad del Vaticano a las dos primeras santas palestinas de la época moderna.
El acto se convirtió en un mensaje de esperanza para Oriente Medio. “Inspirándose en el ejemplo de misericordia, de caridad y de reconciliación del Señor, pido que los cristianos miren con esperanza hacia el futuro, avanzando hacia el camino de la solidaridad y de la convivencia fraterna”, afirmó.
En la ceremonia estuvieron presentes el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, que el sábado fue recibido por el Papa y llamado “ángel de la paz”, y al patriarca latino de Jerusalén, Fouad Twal. En la plaza de San Pedro se congregaron más de 2.000 personas procedentes de Palestina, Jordania e Israel.






