Olker Borques, de 30 años, fue condenado ayer a la pena de 30 años de presidio sin derecho a indulto por el asesinato de su cónyuge Brenda L., de 30 años, víctima de violencia doméstica. El crimen lo cometió delante de la hija de ambos, de cuatro años.
La mujer falleció la madrugada del sábado en su vivienda en el municipio de Quillacollo, Cochabamba. Según el informe policial, la pareja discutía cuando el individuo la acuchilló por la espalda.
“Un juez dictó sentencia contra el sujeto y debe cumplirla en el penal de El Abra”, comunicó el coronel Alejandro Pozo, director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia.
El jefe policial sostuvo que éste es el segundo caso de feminicidio con sentencia en Cochabamba. La primera condena fue emitida en Villa Tunari contra Daniel Álvarez Ballesteros, quien mató a su esposa en una chichería.
Según la investigación, Borques y su pareja estaban ebrios cuando comenzaron a discutir a las 22.00 del viernes. Brenda L. fue golpeada, los vecinos escucharon sus gritos, vieron a Borques salir huyendo y lo capturaron.
Al ingresar a la vivienda, hallaron a la víctima tirada en el piso, con una herida de arma blanca en la espalda. La cuchillada le atravesó el pulmón y le causó una hemorragia interna. La joven es la decimotercera víctima de feminicidio fue antecedida por Candelaria C., Zenobia C., Emiliana M., Rita M., Claudia Q., Maricela C. G., Jenny F. Q., Rufina A., Anabel F. Terceros, Maribel C., Noelia Muriel E. y Nora C. V.






