La marcha encabezada por los dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) llegó al centro paceño en demanda de una reunión con el presidente Evo Morales y atención a sus demandas regionales. El gobernador de Potosí, Juan Carlos Cejas, ofreció diálogo y el ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró que la marcha fue “relativa” en número y adquiere tintes políticos.
La marcha a la ciudad de La Paz empezó el viernes 26 de junio en la ciudad de Potosí y llegó en las últimas horas al centro paceño con el objetivo infructuoso de ingresar a la plaza Murillo. El dirigente cívico Jhonny Llally informó hoy, en medio de la marcha, que la movilización pretende una reunión con el Presidente y no con ministros de Estado.
“Nos encontrados junto a mis hermanos que venimos de Potosí. Adelante, que abran el diálogo con el Presidente, no queremos más con ministros mentirosos que han mentido al Gobierno nacional. Queremos desenmascarar a sus ministros mentirosos, que abra el diálogo. Queremos un pequeño espacio con el Mandatario”, explicó el dirigente.
Los movilizados exigen la atención de un pliego regional con demandas como la construcción de una fábrica de cemento, un complejo hidroeléctrico en río Yura-Potosí, un hospital materno-infantil y una planta recicladora de basura.
Cejas convocó a iniciar el diálogo en La Paz o Potosí y Romero ve afanes políticos en la movilización, además de una convocatoria “relativa”.
“Está adquiriendo una connotación política, y eso es preocupante, primero porque se agita la consigna de Potosí federal…(también) se incorporan a la huelga de hambre y vigilia concejales de oposición, entonces, adquiere connotación política”, sostuvo Romero en una entrevista con la emisora Panamericana.
El Ministro aseguró, sin embargo, que el diálogo está abierto. La marcha llega a horas del arribo del papa Francisco, quien cumplirá una apretada agenda entre el 8 y el 10 de julio.






