A las 22.44, el papa Francisco salió del avión Boliviana Pastoral 930, de BoA, y afuera lo esperaban los sones de la Orquesta de San José de Chuquitos, que lo recibió con un popurrí de chobenas, ritmo tradicional del oriente del país.
Fue a su alcance el presidente Evo Morales, quien le regaló un ramo de patujú, la flor típica de los llanos. Lo secundaron el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas; el alcalde Percy Fernández, los obispos y otras autoridades locales.
Sin mayores actos, el ilustre visitante ingresó en un vehículo, en el que lo esperaba el obispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti. Su itinerario es llegar a la avenida G77, donde abordará el papamóvil que lo trasladará a la residencia del cardenal Julio Terrazas, donde pernoctará dos noches.






