Cientos de personas se congregaron este viernes en la represa de Hampaturi, en La Paz, para clamar por lluvias y para que el agua no le falte a Bolivia en esta época de sequía que aflige a gran parte del país.
Desde muy temprano llegaron buses repletos con los miembros de la comunidad metodista de Bolivia. Con cánticos, oraciones y mirando al cielo, la muchedumbre clamó a Dios por que las precipitaciones pluviales lleguen lo más pronto.
“Estamos reunidos por un solo clamor pidiendo a Dios por las lluvias. Queremos lluvias para toda Bolivia, pero también para el mundo”, exclamó uno de los obispos de esta congregación religiosa.
De acuerdo con los últimos reportes, el occidente y valle de Bolivia sufren por la escasez de agua, que se hace esperar con altas temperaturas y cuyas consecuencias afectan sobre todo a los cultivos y a los animales.
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Por lluvias
La región más golpeada es el departamento de Potosí, que, según el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, sufre problemas severos por la escasez del líquido elemento; sin embargo, ya se aplican las medidas para paliar la situación.
Debido a este contexto, la dotación de agua potable a las ciudades está en riesgo. En Potosí se raciona la distribución del líquido.
En el Alto, una inspección identificó que los dos embalses, Tuni Condoriri y Alto Milluni, están al 50% y 23% de su capacidad; las autoridades garantizaron la normal provisión del líquido elemento hasta febrero del próximo año.
Oruro se declaró en situación de desastre. Mientras que otras regiones como Chuquisaca y Cochabamba activaron una emergencia departamental.
Mientras las lluvias intensas aún se hacen esperar, la cantidad de municipios que activaron declaratorias de emergencia por la sequía subió a 71; según los datos del Gobierno.
(06/10/2023)






