La Policía Federal de Brasil realizó ayer una operación contra una banda de narcotraficantes que compraba cocaína en Bolivia y la distribuía en Brasil y en varios países de Europa, informaron fuentes oficiales.
Al menos 26 supuestos integrantes de la banda fueron arrestados en una gran operación desencadenada en ocho estados brasileños, que continúa abierta, y que contó con la participación de cerca de 230 agentes, según un balance parcial de la Policía Federal. La Policía tiene orden judicial para efectuar 15 arrestos preventivos, 13 temporales y para detener a otras 22 personas para interrogarlas.
La banda llevaba la droga desde Bolivia a la frontera brasileña en aviones monomotores y desde allí la transportaba en camión, camuflada en los tanques de combustible y en la carrocería de los mismos, a Ceará y Río Grande do Norte, dos estados del noreste del país donde el grupo contaba con laboratorios de refinación.
Estos laboratorios también servían de plataforma para enviar cocaína a Europa, principalmente hacia Portugal e Italia, en avión y escondida en botellas de cachaza, el aguardiente de caña de azúcar con el que se prepara la tradicional “caipirinha”.
Los investigadores encontraron un tercer laboratorio de refino de cocaína en Portugal, que fue desmantelado con el auxilio de la División de Estupefacientes de la Policía lusa.






