Tras cinco horas de audiencia cautelar, el Juzgado 6° de Instrucción Penal Cautelar determinó otorgar la detención domiciliaria para el médico Lucio J., quien operó el 30 de julio al cantante Juan Carlos Aranda, que falleció al día siguiente por una afectación al intestino.
El juez Fernando Rivadeneira determinó además dar una fianza de Bs 60.000 para el galeno que fue imputado por el delito de homicidio culposo.
“Se ha solicitado la aplicación de las medidas cautelares, las mismas que han sido valoradas por el juez cautelar y ha dictado la resolución dándonos curso a la petición”, afirmó la fiscal que atiende el caso, Susana Boyán.
La defensa anunció que apelará la determinación y pedirá una nueva valoración. “Vamos a someter a una nueva pericia porque creemos que hay mucha incongruencia y mucha contradicción. Los datos que hacen a la muerte no son los adecuados”, manifestó el abogado del médico, Christian Alanes.
Por otro lado, Marcelo Quintana, un joven que se hizo presente en la audiencia, denunció que su hermana melliza también tuvo secuelas al ser operada por el mismo médico. Dijo que se va a adherir a la querella.






