Bisutería, carpintería, artesanía y repostería son algunos emprendimientos productivos que desarrollan las personas con discapacidad, cuyos trabajos se expusieron ayer en una feria en la Plaza Mayor de San Francisco de La Paz.
Julio César, de 20 años, tiene discapacidad intelectual y su madre lo inscribió a un centro de capacitación productiva, donde aprendió a hacer aretes y collares de fantasía. Esta actividad es una forma de generar ingresos económicos.
El Centro de Educación Especial Madre Ascensión Nicol, promotor del evento, trabaja con niños y jóvenes con discapacidad intelectual múltiple. Empezó con iniciativas de inserción laboral y para ello diseñó talleres de carpintería y también repostería.






