El presidente de Ecuador, Rafael Correa, mostró a su colega chilena Michelle Bachelet imágenes de sus declaraciones en La Paz para demostrar que no calificó de “justa” la demanda marítima boliviana, informó el canciller Heraldo Muñoz, quien aseguró que la controversia sobre el tema está cerrada tras la aclaración.
“Él manifestó -agregó- que no había sido así y de hecho nos mostró un video donde se le hace la pregunta y que él supuestamente habla de una justa demanda y lo pudimos ver. Él nos ha dado autorización y de hecho su propio gobierno está expresando el malestar a los medios bolivianos que difundieron esa versión», aseguró el canciller, según reportó La Tercera.
Correa recibió ayer a su colega en Quito a tres días de que expresara su solidaridad con la causa boliviana, lo que generó malestar en Santiago. La estatal agencia de noticias ABI informó el lunes que a poco de su arribo a Cochabamba, sede de un encuentro para articular una voz de defensa del medio ambiente, el mandatario ecuatoriano calificó de “justa” la demanda.
Muñoz explicó que en la reunión fueron tratados diversos temas, entre ellos “los supuestos dichos del presidente Correa en Bolivia”. “Hemos quedado plenamente satisfechos con lo que hemos escuchado, lo que se ha plasmado en una declaración; es perfectamente lo que debe ocurrir en una relación de amistad entre países como Chile y Ecuador. Así que no tenemos nada que decir, excepto agradecimientos a esta visita y la clarificación de este episodio”, afirmó.
El Presidente de Ecuador, no obstante y tras la reunión bilateral, volvió a referirse sobre el diferendo La Paz-Santiago. “Siempre vamos a impulsar la hermandad latinoamericana. Todo nuestro deseo para que cualquier conflicto, cualquier discordia entre nuestros países hermanos se solucionen por medios pacíficos en el marco del derecho internacional (…). Que esa controversia se procese de la forma más amigable posible, de la forma más fraterna posible y para beneficio de los pueblos boliviano, chileno y latinoamericano”, declaró.
Bolivia y Chile mantienen un diferendo marítimo arrastrado desde 1879, tras la invasión chilena y posterior guerra del Pacífico. La administración del presidente Evo Morales decidió llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que reafirmó su jurisdicción sobre la demanda y rechazó un recursos de impugnación del demandando.






