El Gobierno afirmó ayer que el incremento de las inversiones extranjeras en Bolivia permitirá aumentar la inversión pública, mantener el crecimiento, incorporar tecnología, diversificar la economía y la producción, generar empleo y elevar las exportaciones no tradicionales.
Así lo informó ayer a través de un contacto telefónico con La Razón el ministro de Planificación del Desarrollo, René Orellana, quien además dijo que esas medidas se enmarcan en la consolidación de una “economía fuerte”.
“La idea es contribuir a transitar de una economía fuertemente basada en recursos naturales estratégicos, como los hidrocarburos, a una economía donde en la participación del Producto Interno Bruto (PIB) se tenga una mayor participación del sector no extractivo y no tradicional”.
La autoridad recordó que la inversión estatal programada para este año, sumada a la inversión de las empresas con participación del Estado, alcanza los $us 7.398 millones. El 24 de junio, el empresariado privado se comprometió a invertir $us 3.000 millones para contribuir en la meta de crecimiento del país.
“Lo que tenemos que lograr es que con la atracción de inversiones el sector privado vaya subiendo sus niveles de inversión al realizado por el público, incluso que lo supere”, dijo. Reiteró que la meta es que la Inversión Extranjera Directa (IED) bruta se eleve al menos al 8% del PIB a 2020 y que hasta 2025 llegue al 12,5%.
Asistencia del sector privado
Confianza
Orellana destacó ayer la participación de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y los representantes de la Minera San Cristóbal, la brasileña AMBEV y la española Repsol y otros ejecutivos en la conferencia de EEUU porque dieron mayor confianza a los empresarios externos para invertir en el país.
