Taiwán rechazó ayer el arbitraje internacional puesto en marcha por Filipinas sobre la soberanía de las islas Spratly, donde la presencia de un buque estadounidense generó esta semana un rebrote de la tensión entre China y EEUU.
Filipinas no invitó a la República de China, nombre oficial de Taiwán, a participar en su arbitraje con Pekín, a pesar de que la isla reclama soberanía sobre los mismos territorios que China en el Mar de China Meridional. “Por eso este arbitraje no afecta en modo alguno a la República de China (Taiwán) y, por tanto, no se reconoce ni se acepta el resultado de ese arbitraje”, dijo el Ministerio taiwanés de Relaciones Exteriores.
Soberanía. La postura taiwanesa de rechazo del arbitraje coincide con la de China y se produce después de que la semana pasada la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya dijo que tiene jurisdicción para dirimir una solicitud de Filipinas sobre su soberanía territorial frente a Pekín.
Tanto Taiwán como China reclaman soberanía sobre una zona de las Spratly, el territorio incluido entre nueve líneas de un mapa de 1947, cuando China estaba gobernada por el Partido Kuomintang, actualmente al frente de la administración de la isla. El conflicto ha escalado con la presencia de un destructor de Estados Unidos en la zona.






