El 15 de febrero entrará en operaciones la planta de Gas Natural Licuado (GNL) en Río Grande, Santa Cruz, informó ayer el ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez. “Jamás podíamos imaginar, con gobiernos neoliberales, que esas poblaciones que están alejadas, sin acceso a ductos, podían hoy tener gas. Ahora vamos a llegar, con el proyecto GNL, a la cocina, al calefón, de las familias bolivianas con el mismo precio que gozan aquellas poblaciones que tienen redes de gas”.
Sánchez explicó, en una nota de prensa, que “el proyecto para proveer de gas hasta el último boliviano” comenzará con el proceso de licuefacción del gas natural en la Planta de Río Grande, para luego ser transportado mediante cisternas en estado criogénico, y así llegar a las estaciones satelitales de regasificación en esas poblaciones, muchas de ellas ya inauguradas.
