Mauricio Abboud, director de la empresa Bureau Veritas, que fiscalizó el contrato firmado entre la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la compañía china CAMC, certificó este martes ante la comisión legislativa que investiga ese caso de un supuestro tráfico de influencias entre el Gobierno y la empresa, que los taladros que compró la petrolera boliviana llegaron en buen estado a Bolivia, salvo algunos defectos a raíz del traslado de los equipos.
«Básicamente fueron defectos del traslado de los equipos desde China hasta los almacenes de Yacimientos, en Santa Cruz; esas fueron nuestras observaciones, que fueron daños relativamente menores, durante el manipuleo de las cargas, eso fue subsanado», afirmó.
Abboud explicó que Veritas hizo el seguimiento al cumplimiento del contrato, pero, aclaró, que su trabajo específico es verificar y fiscalizar que los equipos lleguen a Bolivia y que se cumplió con todo lo especificado en el contrato de compra-venta.
«Nosotros participamos en todo el proceso, pero no completo, cada etapa que iba avanzando nosotros íbamos verificando, iniciamos en el año 2013 y concluimos en el 2015, fines de 2015 prácticamente, nosotros no tenemos relaciones con las fábricas, nuestros verificadores van al lugar y verifican», precisó.
A principios de febrero, el periodista Carlos Valverde denunció un supuesto tráfico de influencias a favor de la expareja del presidente Evo Morales, Gabriela Zapata, y CAMC con la firma de contratos por más de $us 500 millones. Zapata cumplia la función de exgerente comercial de la compañía china.
A contramano, el Jefe de Estado negó la acusación y pidió una investigación de la Contraloría General del Estado y de una comisión mixta y multipartidaria de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
