Army Security, la firma que vendió un Centro de Monitoreo Móvil (CMM) a la Alcaldía cruceña por Bs 3,7 millones, no figura en el registro del Departamento Nacional de Autorización y Control de Empresas Privadas de Vigilancia (Denvev).
Este diario accedió a los registros oficiales del Denvev, actualizados al 4 de marzo de 2016, en los que no figura el nombre de esa firma. Esta irregularidad podría costarle al gobierno municipal una sanción económica equivalente al 50% de la boleta de garantía.
La Resolución Ministerial Nº 21 B/2013 dispone que las compañías de seguridad física, electrónica y de transporte de valores deben contar con una licencia de funcionamiento otorgada por el Ministerio de Gobierno y la Policía.
El artículo 29 establece que compañías, organizaciones, instituciones, reparticiones y personas naturales o jurídicas públicas o privadas que contraten la prestación de servicios de las empresas privadas de vigilancia, deben verificar la existencia de la resolución de autorización de funcionamiento y su respectiva licencia.
En el 30 señala que la omisión en la verificación de la documentación citada será pasible a una sanción pecuniaria, equivalente a la mitad del monto establecido en la boleta de garantía, a favor de la Policía Boliviana.
La exalcaldesa Desirée Bravo, en cuya gestión se entregó el CMM, no quiso emitir criterio. Carlos Padilla, propietario de Army Security, no respondió a la consulta formulada por correo electrónico sobre el porqué su firma no cuenta con los permisos.






