Edwin Blanco asumió ayer la dirección de la Fiscalía Departamental de La Paz. Fue posesionado por el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, quien le instó a ejercer el cargo con la aplicación de un trabajo corporativo interinstitucional.
Blanco dirigió casos polémicos como de Gabriela Zapata y del niño Alexander, por este último ordenó la aprehensión de un periodista por el hecho de investigar el proceso.
“Yo le pido a usted, abogado Blanco, que trabaje de manera coordinada y corporativa con todos nuestros colegas fiscales e instituciones en este momento tan duro, tan difícil y complicado para la Justicia boliviana”, recomendó Guerrero.
La autoridad consideró que el perfil del fiscal departamental no solo debe constar de la formación técnica, jurídica y profesional, sino también de la ética, la moral y del compromiso con la sociedad, que son los pilares para la conducción de una institución como ésta.
“No podemos volvernos insensibles frente a las cosas que ocurren cotidianamente, se deben mantener las puertas abiertas de manera real, no como un mero eslogan, sino se debe comunicar e informar a través de los medios de comunicación”, exhortó. Blanco dijo que es consciente por el difícil momento por el que pasa la Fiscalía y que luchará contra la corrupción para lograr una justicia “eficaz, pronta y oportuna”.






