El presidente Evo Morales afirmó el domingo que no se defiende la soberanía por algo que es robado, invadido o asaltado, en referencia a las últimas declaraciones del canciller chileno Heraldo Muñoz, quien el sábado dijo que el país trasandino «no cederá soberanía» tras conocer la decisión de Bolivia de acudir a La Haya por las aguas del Silala.
«Algunas autoridades de Chile, pero (decir) al mundo entero, no se defiende la soberanía por algo que es robado invadido asaltado o saqueado, eso quiero que sepa el canciller de Chile», dijo en un acto en Santa Cruz en el que entregó un sistema de riego.
Morales recordó que «robar, asaltar, saquear y mentir», jurídicamente es un delito y espiritualmente un pecado, situaciones en las que -a su juicio- algunas autoridades chilenas están incurriendo con «errores garrafales».
La afirmación de Morales se dirigió específicamente al diplomático y no así al pueblo chileno por el que reitera su admiración.






