La congregación Siervas de María prestó trabajó 117 años en el hospital Santa Bárbara, el principal nosocomio público en Sucre, y ayer anunció su decisión de dejar ese servicio con el argumento de reforzar su presencia en comunidades. La decisión generó una movilización en un intento de lograr desistan y continúen con sus labores, según informó el portal digital del periódico Correo del Sur.
La madre superiora Provincial de las Siervas de María, Loreto Casado, leyó un comunicado anunciando la decisión. El arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez, estuvo en la conferencia de prensa y reveló, entre otros aspectos, que las hermanas no tuvieron apoyo durante más de 10 años de la Gobernación, por lo que tuvieron sortear “dificultad tras dificultad”.
“Yo estoy convencido que para varias autoridades del hospital y también gubernamentales la presencia de las hermanas era incómoda, molestaba”, desveló con el argumento de que “también son temas que la población tiene que saber y que han hecho sufrir a las hermanas”.
El director del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Martín Maturano, informó que el gobernador Esteban Urquizu y el Arzobispo de Sucre se encargarán personalmente del tema, que ayer fue parte de intensas conversaciones que acabó con un documento en el que se aclara que la decisión de las hermanas “es por determinación de la Autoridad máxima de la Congregación”.
La representante de los trabajadores del hospital Santa Bárbara, Angélica Rentería, exigió a las autoridades departamentales revertir la decisión de las hermanas y pidió solidaridad a la población, además denunció que hace varios años tres containers con donación para el Santa Bárbara no pueden ser desaduanizados con penalidades de los $us 85.000, que recaen sobre las hermanas.
El presidente del Comité Cívico de Chuquisaca, Freddy Montero, sugirió hacer una colecta para recaudar fondos y evitar la Congregación deje el hospital, donde los trabajadores abrieron libros para recibir firmas de apoyo de la ciudadanía.
De no revertirse la decisión, las hermanas abandonarían su residencia entre mayo y junio.






