La fuerza antidroga boliviana destruyó siete fábricas de cocaína en la región central de Cochabamba y se incautó de 390 litros de una sustancia conocida como «agua rica», equivalentes a 14,1 kilos de la droga, informó hoy una fuente policial.
El director regional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), Freddy Vargas, citado por la agencia estatal ABI, indicó que las intervenciones tuvieron lugar a lo largo de una semana en los municipios cochabambinos de Ayopaya, Guarayos, Maycamayu y Tiraque.
Vargas agregó que la FELCN también detuvo a cinco personas -cuya nacionalidad no fue precisada- y decomisó un auto y dos motocicletas en varias operaciones antinarcóticos en los últimos días.
La región de Cochabamba, feudo político y sindical del presidente boliviano, Evo Morales, es la principal zona de cultivos de hoja de coca en Bolivia, aunque también hay plantaciones en el norte del departamento de La Paz.
Bolivia es, junto a Perú y Colombia, uno de los tres principales productores mundiales de hoja de coca, planta que en el país andino tiene usos tradicionales reconocidos por la Constitución, pero de la que un alto porcentaje es desviado al narcotráfico para la elaboración de su derivado ilegal, la cocaína.






